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“Ayahuasca”

Es una palabra quechua que significa “liana o soga de los espíritus”. Es un brebaje o bebida elaborada por una mezcla de dos plantas que crecen en el amazonas, la principal es la enredadera de ayahuasca (Banisteriopsis caapi) que es conocida como la planta maestra y un arbusto de hojas verdes y alargadas llamado chacruna (Psychotria viridis), que contiene la molécula dimetiltriptamina (DMT).

Su origen es milenario entre las culturas del Amazonas en países como Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador y Brasil, es una medicina ancestral, también conocida como Yagé según su país de origen, que se utiliza como una herramienta para tratar trastornos de estrés postraumático, depresión y adicciones. Pero en las culturas amazónicas su uso se extendía al despertar de conciencia y el crecimiento espiritual, que sin duda alguna es el regalo mas grande de esta maravillosa experiencia, para lograr una transformación profunda de nuestro ser.

DMT o Dimetiltriptamina es un alcaloide triptamínico que el cerebro secreta de manera endogena , es decir que el cuerpo la produce de manera natural, El doctor Rick Strassman postula que el cuerpo produce esta molécula en momentos importantes en la vida de un ser humano. El primero ocurre al nacer, en el proceso de formación de un ser humano, en la semana 12 cuando termina el periodo de la embriogénesis, cuando todos los órganos se han terminado de formar y en ese momento es cuando ocurre una explosión de DMT por parte de la glándula pineal y se cree que es el momento en que el alma entra al cuerpo. El segundo momento importante donde el cerebro tiene una explosión de DMT es al momento de morir y es cuando se piensa que el alma sale del cuerpo, otro momento importante es al dormir cuando el cerebro tiene una pequeña producción de esta molécula, que es responsable de los sueños lucidos y de los sueños en la fase REM del descanso inconsciente.

Una sesión de Ayahuasca puede ser la experiencia mas enriquecedora para la vida de cualquier ser humano, en palabras de los propios participantes es como un renacer o un reseteo de su sistema de creencias como ser vivo, es una experiencia donde debes perder la batalla o rendirte para poder renacer en comunión con todo tu entorno y con tu vida misma. Pero es importante aclarar que esta experiencia no tiene un fin recreativo, a pesar de la falta de información sobre el tema o el interes solo por una experiencia psicodélica, los participantes logran abrirse a una conciencia colectiva o universal donde la concepción “espiritual” cambia completamente después de una sesión de Ayahuasca, permite modificar patrones de conducta destructivos o negativos y cambia completamente la manera de ser ante la vida ya que “la abuelita ayahuasca”, como algunos le llaman, no te da lo que quieres sino lo que necesitas.

Para poder vivir esta maravillosa experiencia se deben de tener ciertos preparativos previos para poder facilitar el efecto de la medicina, lo primero que se debe de hacer es realizar una dieta tres días antes de la toma con el fin de purificar el organismo y que el golpe físico de tomar el ayahuasca sea mas ligero, desde este momento se comienza el trabajo en el cambio de hábitos alimenticios para permitir a la medicina que funcione de manera más efectiva.

La sesión de ayahuasca es de aproximadamente 12 horas en donde se comienza con la toma del brebaje con una cantidad aproximada de 50 ml y los efectos comienzan aproximadamente 40 minutos después de su administración por vía oral y se prolongan alrededor de cuatro a ocho horas. Durante este proceso los participantes podrán interiorizar profundamente mientras la medicina recorre el organismo y detecta las dolencias físicas, de manera detallada profundiza en los sentimientos y emociones, en la mente y los pensamientos y en este recorrido va detectando los problemas seguido de un efecto de limpieza, que se puede dar de manera física a través del vómito y la diarrea y/o de forma emocional por medio del llanto, es una catarsis que permite una auto-aceptación para después poder disfrutar de un estado de paz y tranquilidad que muy pocas personas tienen la oportunidad de disfrutar en su vida.